
Lo primero que llama la atención de este río es su propio nombre, así mientras en los hidrónimos del ámbito de La Montaña destacan los nombres de Astura, Salia, Bierón, Orza, Ceión, Cares, etc., todos ellos con algún componente de raíz céltica o precéltica, el río Dueñas aparece documentado a partir de mediados del siglo IX con el nombre latinizado de río Donna. Pese a este contundente documento no se puede obviar que el catastro del Marques de Ensenada elaborado en 1752 al hablar tanto de Salamón como de Lois denomina al río como Viova o Dueñas.
El río Dueñas nace por encima de los 1600 metros de altitud en Majadavieja, en el monte de Vioba, al sureste de la Reserva Regional de Caza de Mampodre. En su curso alto, en donde salva el mayor desnivel (cerca de 320 metros) las aguas discurren por los términos del Hoyo Sanchín y de la Hoz antes de llegar a Lois, tiene este primer tramo una longitud de 2.800 metros aproximadamente.
Tras marcar la raya al pueblo de Lois de norte a sur, y ya en su curso medio, recibe por su margen izquierda las aguas del arroyo de los Hontanones que desciende del valle de Llorada; por la derecha se incorporan las aguas del arroyo del Zaco que desciende de pico Neredo y el arroyo de la Vega del Castro que lo hace de la collada de Reyero. Más abajo en las cercanías del límite entre los pueblos de Lois y Ciguera sobrepasa el término de los Casares, que parece indicar algún antiguo poblamiento, y a continuación recibe por su orilla izquierda las aguas del Arroyo de Llaguezo que desciende desde Las Traveseras.
Dentro del concejo de Ciguera y en un tramo corto, el río se engrandece visualmente, un par de puentes, el de las Merinas y el del Valle; están cimentados sobre dos estribos de mampostería tosca pero firme, tienen un paso a base de maderos longitudinales colocados paralelamente y enrasados con tapines y unas hermosas llatas hacen las veces de pasamanos.
Entre ambos puentes, en la margen derecha, se halla el cruce de subida al pueblo y el molino de Ciguera, que se alimenta de sus aguas, está situado al pie de la carretera, junto al puente por el que cruza la carretera actual. Ensenada, en el catastro ya mencionado, señala dos molinos harineros en el arroyo de Viova.
En este paraje recibe las aguas del reguero de Aviado por su margen izquierda, y por la contraria las del río Alcón que desde La Boria desciende por el valle del pueblo de Ciguera. Camino de Salamón carretera y río se abren paso entre la roca; la carretera lo hizo a base de dinamita y el río horadando las cuevas de San Antonio.
En Salamón el río ya ha descendido algo más de 450 metros, aún le quedan 85, lleva recorrido desde su nacimiento algo mas de 8 Kilómetros. Por encima del pueblo, en la margen derecha, aún quedan restos del único molino existente de los tres que hubo en el siglo XVIII, no entra el Dueñas en Salamón, lo bordea, pero si recibe las aguas del Arroyo, que desciende desde la Fuente de los Pastores y atraviesa la población.
Desde aquí hasta la confluencia por su orilla derecha con el reguero de Lutero apenas hay 500 metros, este reguero desciende desde la Majada de Prado Pando por el valle de Valbuena del Roblo.
A escasos metros su curso tiene una nueva represa para un molino situado en su margen derecha, en torno al cual gira una propiedad privada. Salvado este obstáculo llega al término de Puente de Campo, topónimo que indica la antigua ubicación del puente en el camino que conducía a Tierra de Campos, alcanzaba la Collada de la Trébede y por Ricayo bajaba a Crémenes. En el lado derecho del puente estuvo edificada primeramente la Ermita del Roblo, luego pasada y levantada a escasos metros en la orilla contraria.
Su desembocadura en el río Esla se produce tras cruzar Vegalión, ya en terreno de Las Salas. Ha recorrido aproximadamente 10,7 Kilómetros y a descendido hasta los 990 metros de altitud.