
No hemos encontrado en el contorno de la Montaña nombres que definan las distintas partes del hórreo, tan sólo en Oseja de Sajambre aparece algún nombre que fue recogido por Ángel Fernández en su libro El habla y la cultura popular de Oseja de Sajambre publicado en 1959. Uno de estos nombres es el de pegollo, poste de madera o piedra sobre el que se sustenta el hórreo, otro nombre que perdura es la tenovia, para unos se trata de la tabla o repisa que a modo de peldaño se encuentra a la entrada, para otros la tenovia es cualquier tabla que va de pegollo a pegollo. También aporta el autor el nombre de los ganchos sobre los cuales se colgaba el maíz llamándolos piesllos o priegos.
La única referencia que tenemos sobre este tema la encontramos en el entorno asturiano y tiene su origen en una de las cartas que el asturiano Jovellanos (1744-1811) dejó escritas, en ella rebusca el origen de los distintos componentes del hórreo. Hay que aclarar que es precisamente esta carta una de las causas de la común equivocación de quienes piensan que el hórreo es de origen asturiano, el insigne asturiano apunta que él sólo lo ha visto en Asturias, donde cree que el hórreo ha crecido y se desarrolló sin influencias externas. Este Jovellanos sin duda viajaba poco, prueba de ello es que el marqués de Ensenada en 1752 les menciona en otras partes del norte español.
Entre los nombres que recoge están los pies o pegollos sobre los que se mantiene el edificio, éstos a su vez se alzan sobre las piedras llamadas pilpayos o basas que sirven para aislarlos del suelo y al tornaratos lo denomina muela o pegollera.
Las vigas sobre las que descansa la estructura las denomina trabes o escalones, y a las paredes las designa con el nombre de colondras. La subidoria es el nombre que recibe la escalera de piedra que sirve de acceso al hórreo y la talamera es el andén que hay frente a la puerta que conduce al interior.
Los 83 hórreos que aún existen en el valle de Valdeón no presentan ninguna diferencia ni estructural ni en el uso de los materiales empleados respecto a las especificaciones referidas en los valles de Sajambre y Prioro, excepción hecha de las ya mencionadas escaleras de acceso del alto Cea. Por otra parte es preciso señalar que los hórreos de Valdeón aportan nuevos elementos que no habíamos visto en los anteriores Valles como es el caso de utilizarse la Uralita como techumbre, la existencia de más de una puerta en algunos casos y aparece así mismo la ventana en algunos hórreos, principalmente en Posada y en los pueblos más inmediatos.
SANTA MARINA DE VALDEÓN
En Santa Marina de Valdeón hay en la actualidad 11 hórreos, predominan los pegollos de madera, 7 de ellos, además uno los tiene mixtos piedra-madera; cuatro están apoyados sobre seis pegollos y el resto sobre cuatro. Todos los pegollos de madera tienen sus esquinas biseladas hasta más de media altura, algo general en toda la Montaña al igual que los de piedra lo están a arista viva.
En el caso de la techumbre todos están cubiertos por teja, seis tienen el tejado a dos aguadas y cinco a cuatro. Estos últimos cinco hórreos de tejado a cuatro aguas tienen planta cuadrada, mientras que entre los seis hórreos con tejado a dos vertientes tres son de forma rectangular y tres cuadrangulares.
A diferencia del valle de Prioro, las cuatro vigas que forman la base del armazón o trabes tiene sus puntas achatadas por su parte inferior.
También se observa en general en todo Valdeón hórreos con más de una puerta en un mismo costado, incluso en Santa Marina hay uno que posee tres puertas y cuatro disponen de dos.
La tablazón que conforma las colondras o paredes está colocada horizontalmente como en la mayoría del valle; las escaleras de acceso al interior son de piedra en todos los pueblos del valle excepto en el caso de Caín como veremos más adelante.PRADA
En Prada aún podemos contemplar 14 hórreos, uno de ellos es de reciente construcción. Todos son de planta cuadrada y todos cuentan además con 4 pegollos, sólo en tres de ellos estos son de piedra, 10 son de madera también biseladas y uno utiliza ambos tipos de pegollos.
En la techumbre y en el número de puertas ya no hay tanta uniformidad; 8 de los hórreos tienen su cubierta a cuatro aguadas y 6 a dos, todos ellos de teja. En cuanto a las puertas, algunas de ellas llamativas, al menos observamos 5 hórreos con dos puertas, también es preciso reseñar que al menos dos de ellos cuentan con una pequeña ventana, elemento que volveremos a ver en otros pueblos del concejo.
CALDEVILLA
En Caldevilla son 13 los hórreos que han alcanzado el siglo XXI, al igual que en Prada uno de ellos es de reciente construcción. Entre ellos hay 11 que están apoyados sobre cuatro pilares, predominan los de madera en 9 de las construcciones, de piedra 2 y uno mixto.
Sus plantas son cuadradas en 11 hórreos, algunos presentan dos puertas y 2 cuentan con algún aprovechamiento a modo de balconera, destacar la verticalidad de los tablones que arman sus paredes en la mayoría de los hórreos.
El hórreo de reciente construcción cuenta con unos torna-ratos más gruesos, planos por debajo y cónicos por la parte superior. 11 de ellos tienen su cubierta a cuatro aguas y todos son de teja.
SOTO DE VALDEÓN
Soto con 16 es el pueblo que cuenta con más hórreos de todo el concejo, presentan ciertas similitudes como que todos están apoyados sobre 4 pegollos, aunque alguno aparezca apuntalado, así mismo, excepto en un caso todos son de madera. Prevalecen los de planta cuadrada con 13 y los de cuatro aguadas con 12 hórreos. También aparecen algunos con más de una puerta y solo uno aprovecha uno de sus lados con una especie tosca de balconera.
Lo más destacable de los hórreos de Soto de Valdeón es la supuesta antigüedad de alguno de ellos; en concreto dos de ellos se encuentran probablemente entre los más longevos de estas montañas, la principal diferencia en estos hórreos está en su estructura, pues carecen de los pilares que levantados sobre las esquinas de las vigas o trabes sirven de apoyo a los sobremuros y al resto del armazón de la techumbre; en su caso las cuatro paredes están formadas por gruesos tablones que se entrelazan entre sí. Sobre las esquinas formadas por las uniones de los tablones van apoyadas las vigas sobremuros que son las que soportan la techumbre. Recientemente ha sido reconstruido uno en Prioro de igual manera.
POSADA DE VALDEÓN
En Posada existen 10 hórreos, la mayoría cuenta con 4 pegollos, de 5 pegollos hay uno y de 6 otro; aparecen cuatro hórreos con pegollos de piedra caliza, además de otro que se intercala con los de madera. En cuanto a su planta también se encuentran 3 con forma rectangular; la techumbre es a cuatro aguas en 6 de ellos. También aparecen varios con más de una puerta y como ya hemos visto en Prada y veremos en Los Llanos y Cordiñanes aparecen pequeñas ventanas en algunas de sus fachadas.
El hórreo que cuenta con cinco pegollos es de reciente construcción, son pegollos de piedra y al igual que en el hórreo de Caldevilla cuenta con unos torna-ratos cónicos en su parte superior.
LOS LLANOS
Los Llanos cuenta con 12 hórreos que muestran una total uniformidad en varios aspectos; en primer lugar todos cuentan con el mismo número de pegollos 4; en segundo, todos tienen la techumbre a cuatro aguadas, además todos tienen su planta de forma cuadrangular.
Predominan en este pueblo los pegollos de piedra, siendo 10 los hórreos que están apoyados sobre este material. Hay algunos que poseen más de una puerta y dos que tienen alguna ventana.Una singularidad de Los Llanos es la de contar con 3 hórreos que utilizan la uralita como material para la techumbre.
CORDIÑANES
Cordiñanes posee actualmente seis hórreos, en lo único que son uniformes es que todos están apoyados sobre cuatro pegollos. La mayoría de estos 5, son de roca caliza e incluso algunos aparecen con las esquinas biseladas. Son 5 también los que cuentan con la techumbre a cuatro aguadas y 5 los hórreos que tienen la planta cuadrada.
Al menos observamos uno con alguna especie de ventana pequeña y otro que cuenta con una balconera en su perímetro y un balaustre con la intención de serlo además de parecerlo.
CAIN
Caín sólo tiene un hórreo, cuenta este con cuatro largos pegollos de madera y una planta rectangular. Tiene una balconera en su alrededor con un balaustre también trabajado y su techumbre es de cuatro aguadas, cubierto de teja.
Sin duda lo más llamativo de este hórreo es la escalera de acceso, no podría ser de otro modo dada la altura de los pegollos y las dimensiones y altura que adquirirían unas escaleras de piedra.
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CORRECCIÓN AL NÚMERO ANTERIOR
Antes de seguir adelante quisiéramos pedir excusas por la omisión (que no olvido) en nuestro número anterior del hórreo de Soto de Sajambre; y digo no olvido, porque su omisión no se debe al desconocimiento de su existencia, sino a los daños colaterales producidos por el uso de ordenadores.
El único hórreo existente en Soto de Sajambre es una edificación de planta cuadrada, cuenta con 6 pegollos en los que se combinan la piedra y la madera. Su techumbre es a cuatro aguadas con cubierta de teja; el frontal, con una sola puerta, y dos de sus laterales están aprovechados al contar con algunas tenovias que le dan un aspecto de pasillo o balconera, además tiene unas finas llatas a modo de balaustrada. Para acceder a esta plataforma en la actualidad se sirven de una simple y corta escalera de madera.