Cabecera Revista Comarcal

ASI SE HILA LA LANA

 

Texto: Marisa Alcalde

Fotos: Arsenio Núñez

Fue la lana un material imprescindible en todas partes desde tiempo antiguo, pero en nuestra comarca, como en muchas otras zonas rurales, adquirió mayores proporciones. Aún después de haberse incorporado el algodón como elemento textil, se siguió produciendo lana, al menos, para satisfacer las necesidades de cada casa. En parte, por economizar y también para aprovechar los recursos que las ovejas les proporcionaban.

Con la lana se hacían todo tipo de prendas tejidas a dos agujas, desde , mantones, toquillas toda la ropa de los niños, sayas y chambras para la mujeres, ropa interior para todos. También eran muy utilizadas las cinco agujas para calcetines y medias.

Así mismo, se elaboraban los cobertores (mantas), escarpines,(especie de calzado),y toda la vestimenta de niños y grandes. Para ello mandaban la lana a un telar, donde después de varios procesos, terminaba convertida en una especie de paño tosco llamado sayal.

Componentes del equipo de La Parada en Maraña.
Componentes del equipo de La Parada en Maraña.

La Hila fue tarea típica de las mujeres en las soleadas tardes de otoño, sentadas en corrillos a la puerta de cualquier casa o en las noches de invierno, al pie de la hornilla.

Esta actividad se fue perdiendo a partir de 1.950 y, en la actualidad, es difícil encontrar a alguien que se acuerde de realizar esta tarea. Carmen Reyero de Cuénabres, todavía recuerda el paso a paso de esta labor y ha hilado para la Revista Comarcal.

Componentes del equipo de La Parada en Maraña.
Componentes del equipo de La Parada en Maraña.

Los utensilios para convertir el vellón en el ovillo de hebras resistentes consisten en una rueca, las cardas, el huso y el torcedor. La materia prima es la lana.

La rueca, es una vara de salguera, avellano o cualquier otro tipo de madera fácil de tornear, de aproximadamente un metro de largo y que, a unos diez o doce centímetros de su extremo superior se abre longitudinalmente en cuatro partes en cuyo interior, suele llevar una o varias bolas de madera (cuya función es puramente de adorno) que, sonando al menor movimiento de la hilandera, rompía la monotonía de esta labor. Toda esta parte de la rueca está finamente tallada y es lo que se conoce con el nombre de roquil.

Componentes del equipo de La Parada en Maraña.
Componentes del equipo de La Parada en Maraña.

Las cardas son dos cepillos con mango, cuyas púas de alambre tienen sus extremos ligeramente doblados y que, pasadas a favor y en contra una de otra con la lana en medio, logran que la guedeja se vaya convirtiendo en una fina nube de lana que da lugar a lo que llamamos "copo".

El huso y el torcedor son de madera fina y torneada, frecuentemente se utilizaba el bonetero, llamado aquí husera por ese motivo.

Se diferencian uno del otro en el tamaño ,( el huso es más grande) y en la hendidura que tienen en su extremo para encarrilar el hilo que se va formando y enrollando a su alrededor. La muesca del huso tiene tres vueltas en espiral y en dirección de las manecillas del reloj, el torcedor, sólo tiene una, y va en sentido contrario.

EMPEZANDO A HILAR

Componentes del equipo de La Parada en Maraña.
Componentes del equipo de La Parada en Maraña.

Una vez esquilada la oveja, que debe ser de raza churra para obtener mejor vellón, se lava bien y se deja secar. Se escoge la mejor, la que más largo tenga el pelo, pues la que es muy fina no une bien y se romperá al intentar hilarla.

Desde este momento se inicia el proceso del hilado que comienza con el escarmenado, labor que consiste en desenredar las guedejas (aquí llamadas "vedijas" ) de lana para que, llegado el momento de hilar salga la hebra del copo sin dificultad.

A continuación, se carda para que quede la mejor lana limpia y totalmente libre de enredos

Así, refinada y suave se ata a la rueca que va a ser el soporte del futuro hilado

Con la rueca sujeta para que ambas manos queden libres, (casi siempre metida en la cinturilla de la saya) se saca un poco de lana y se enrosca en el huso .

Después, depende de la habilidad de la hilandera que se encarga de que el hilo se vaya enrollando alrededor del huso hasta formar el ovillo.

Componentes del equipo de La Parada en Maraña.
Componentes del equipo de La Parada en Maraña.

Para esta delicada tarea, la hilan dera va sacando con su mano izquierda y poco a poco, la lana sin que se rompa y con la mano derecha, gira el huso en el aire como si de una peonza se tratase

Cuando el ovillo es lo suficientemente grande, lo saca del huso y vuelve a empezar la tarea hasta lograr hacer otro semejante.

Una vez terminados de hilar los dos ovillos, se unen entre sí para formar un tercero y, a partir de ahí, empieza la tarea de "torcer". Esta labor precisa de otro utensilio que, aunque parece otro huso por su forma, tiene las hendiduras en el sentido contrario y cuya misión es enrollar el hilo del tercer ovillo para darle mayor resistencia.

Con estos pasos queda ya la lana dispuesta para ser tejida.

La calidad de la lana hilada "en casa" es superior en resistencia y duración a la que se comercializa actualmente, pero presenta un inconveniente ya que, al no tener mezclas sintéticas, es áspera y pica al contacto con el cuerpo además, merma en cada lavado.

Cuélebre Binario