LOS CASTILLOS DE SIERO Y PORTILLA
 
Muchos castillos, o mejor dicho: ruinas y ligeros vestigios de ellos, están repartidos por toda esta comarca, baste de ejemplo esta cita del siglo XII: “Dominaba o era teniente de los Castillos de Portilla, Siero, Buradón, Alión, Aquilare (Sabero) y Entre Oteros el magnate Diego Jiménez, señor de los Cameros”; y aún faltan varios por nombrar, sin embargo, muy poco o nada se sabe de ellos, de algunos ni siquiera su verdadera ubicación.Paisaje desde el castillo. Siero abajo y al fondo las Peñas de Riaño.
En este artículo nos vamos a centrar en los de Siero y Portilla, que por su situación de fronterizos entre los reinos de Castilla y León a finales del siglo XII y principios del XIII, son los más documentados, aunque no tanto como para que sepamos en que año se erigieron o si ocuparon un emplazamiento usado más antiguamente, esto solo se podría conocer con una excavación arqueológica y esas cosas tampoco se hacen por aquí.
Castillo de Siero desde la ermita San Miguel. Dibujo idealizado.
La primera noticia aparece cuando Fernando II de León y Alfonso VIII de Castilla firman un tratado el 21 de marzo de 1.881 con intención de mantener la paz entre sus reinos y ponen como garantía cinco castillos cada uno, al mando de las órdenes militares de Santiago y el Hospital. El rey de León, Fernando II, aporta: “Melgar, Castrum Terre, Pennam fidelem cum Penna Braol et cum Penna destal pro uno castello, Siero, Portellam, pro tenenda et observanda pace inter nos et filios et filias nostras in perpetuum bona fide et sine malo ingenio". Podemos observar, que se ponen tres castillos por uno, lo que nos da una idea de la relativa importancia de los aquí tratados en aquella época.
Ruinas del castillo de Siero de la Reina.
Por cuestiones que escapan a este articulo, las cosas no se arreglaron con este acuerdo, más aún, se complicaron un poco cuando en 1.188 muere Fernando II, y su viuda, Urraca López de Haro, queda en posesión de gran parte de los territorios fronterizos y por problemas con su hijastro Alfonso IX, sucesor como rey de León, se pasa con ellos a Castilla incluyendo los de Portilla y Siero, hasta el punto de que Alfonso IX tuvo que recurrir a las armas y a un prolongado asedio para recuperar los castillos de Aguilar y Monteagudo situados en Sabero y Cistierna, que por tal motivo se hallaban en poder de los López de Haro.
Llegados a este punto, las cosas están tan
  agrias, que interviene el Papa preocupado por que las rencillas entre los reinos cristianos merman la lucha contra los musulmanes y fuerza a los dos reyes a otro tratado de paz en 1.194, conocido por Paz de Tordehumos, y en él se Vista de Portilla, no se conservan resto del castillo.
ponen de nuevo cinco castillos en prenda y se compromete el rey castellano a devolver los castillos leoneses que tiene retenidos, entre ellos el de Portilla y el de “Siero de Rianno”.Pero esto es historia oficial, hemos de volver un rato a casa para ver como estaban las cosas por aquí y hurgando un poco nos encontramos un documento de Santo Toribio de Liébana, el 122 fechado en septiembre de 1.192, en el que Pedro Ibáñez y su mujer Justa Díaz donan unos solares que tienen en Otero, Ferreruela y Rimuela (estos dos últimos situados en terrenos del actual Boca de Huérgano) a Santo Toríbio de Liebana; no es el contenido el que nos interesa en este caso, sino la sección de firmas, pues es característico de este tipo de documentos el que aparezca el nombre del monarca del que se es súbdito
Vista de Portilla desde la Peña del Cincho. En la foto se ve la carretera de Santander.
seguido de la firma de varios testigos,-uno de estos testigos nos interesa, pues aparecerá a lo largo del articulo, en otros documentos aparece también como Mayordomo del Rey-. Estas son las firmas: “reinante rege Alfonso in Legione. Gonzalvo Ferrandez tenente Rianno”. Vemos, por tanto, que todo es normal, en León y en estas tierras sigue cobrando los impuestos el Rey Alfonso IX. esulta indudable que los reyes de antes eran como los vecinos de prao, una vez que corren el mojón no hay juez que lo vuelva a su sitio, así, en el documento 124 de 1.195 perteneciente al citado Monasterio de Santo Toribio, que trata de unos heredamientos en Pedrosa, Los Espejos, Rimuela, Ferreruela y otros, ya podemos observar un cambio: La Peña del Cincho vista desde el pueblo de Portilla.
en vez de la formula habitual en las firmas en la que aparece el nombre del rey leonés del momento, están tan dudosos de quien es el que manda, que ponen el nombre del castellano en primer lugar y, por si acaso, también al de León: ...
Plano aproximado del castillo de Siero. El  muro exterior está a un nivel inferior.
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