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ASCENSIÓN AL ESPIGÜETE

LA RUTA VALVERDINA

 

Texto: Pedro Domínguez del Hoyo

Iglesia de Ribota.
Las flechas de color rojo indican el camino de ascensión (de izquierda a derecha) y las azules el descenso. A la derecha se ven dos rutas, siendo, quizás, más cómoda la inferior.

Es Espigüete, un macizo rocoso de 2450 metros de altitud, que, visto desde la Collada del Hito, parece una pirámide triangular perfecta, de imposible ascensión; sin embargo, visto por su cara sur, suaviza considerablemente esa dificultad para personas profanas en montaña.

Algunos tramos alcanzan bastante desnivel.
Algunos tramos alcanzan bastante desnivel.
Foto: Pedro Domínguez

Se inicia la partida, a ser posible muy temprano, desde el pueblo de Valverde de la Sierra (1358 ms.), tomando un camino que pasa próximo a la iglesia y que se dirige hacia la zona denominada Peñalba; en el primer cruce de caminos, tomamos el de la derecha que hace una brusca ascensión en dirección a la Peña; siguiendo este camino, llegamos a una zona desbrozada, momento en que lo abandonaremos para seguir por el monte, siempre en dirección a la Roca, hasta alcanzar la pedriza situada en su base. Esta salida del camino aunque no está señalizada, se puede efectuar siguiendo la lógica de que lo que interesa alcanzar es la arista derecha de la Roca. Finalizado el monte bajo, dejaremos a nuestra izquierda unas grandes depresiones, típicas de zonas calizas.

La grieta que lleva a la cima.
La grieta que lleva a la cima.
Foto: Pedro Domínguez.

Bien, ya estamos en la base de la Roca, antes de iniciar la ascensión, podemos observar un amplio panorama puesto que ya estamos alrededor de 2000 metros.

Iniciamos la ascensión por la pedriza, siempre próximos a la arista derecha, hasta encontrarnos con un primer pasillo-corredor que conduce a las entrañas de la mole rocosa, tenemos que bordear este pasillo para un poco mas adelante, tomar un segundo pasillo-corredor, mejor definido que el primero, que finaliza en un pequeño promontorio donde podremos descansar un rato y reponer fuerzas para el asalto definitivo a la cumbre. Estos pasillos-corredores no son visibles hasta que se encuentra uno próximo al macizo rocoso.

El autor en la cima.
El autor en la cima.

Una vez repuestas fuerzas en el promontorio, disfrutando de muy buenas vistas, sobre todo hacia el Sur, miramos hacia la Roca y ya vemos la grieta que, como una solapa de la arista suroeste, tiene la Peña y que de una forma muy directa nos conduce a la cresta cimera del Pico. Esta grieta requiere utilizar las manos como apoyo en varios tramos porque es bastante vertical, aunque no hacen falta medios técnicos salvo con nieve o hielo. La llegada a la cresta cimera relaja los músculos y el espíritu, pues ya se ve el vértice geodésico de la cima y mientras se dirige uno hacia ella, se puede observar un amplio panorama de 360º de autentico lujo. Picos de Europa, macizo de Peña Prieta, Curavacas, la llanura Castellana, Peñas de Riaño, etc., etc.,

La cima nos ofrece un amplio muestrario de recuerdos a montañeros que perdieron su vida en este Pico.

El descenso se realiza por una larga y pesada pedriza que desciende por toda la cara sur hasta llegar al monte bajo donde nos desviaremos a nuestra derecha hasta alcanzar un camino, bien visible, que separa los limites de Valverde y Cardaño de Abajo siguiendo por él hasta dar vista al pueblo de Valverde, al que llegaremos descendiendo por un pequeño valle, finalizando así la ruta después de aproximadamente seis horas de jornada.

 

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