Cabecera Revista Comarcal

EL MAYO

ELABORACIÓN Y PINADO

 

Texto: Miguel ValladaresÁlvarez.

Preparando la copa de enebro.
Preparando la copa de enebro.
Preparando el empalme del primer tramo.
Preparando el empalme del primer tramo.

Elaboración del mayo.

El mayo se elabora con álamos o chopos, aunque se prefiere el álamo por ser más resistente. En Riaño el número de álamos era escaso por lo que normalmente se traían del vecino pueblo de Pedrosa del Rey y, últimamente, los proporciona el pueblo de Carande. Cuando se elegían chopos, se traían del paraje llamado Boca de Serralengua. El extremo del mayo se confecciona con un enebro (en Riaño se le denomina "neblo"), traído del sabinar de Crémenes. Habitualmente se traían todas las piezas, previamente podadas las ramas, en el mismo día en el que se cortaban excepto el enebro, que era cortado días más tarde pero, en su defecto, y para que la llegada al pueblo de carros engalanados, mozos adornados con guirnaldas que las mozas les preparaban, y los famosos cánticos con los que se les recibía a la entrada del pueblo, en otro carro portaban un pequeño pino, bellamente adornado con flores y guirnaldas que no era más que el símbolo de la copa del mayo. Todo ese material quedaba ya ubicado en el lugar donde se le pinaría. Días más tarde todos los hombres participaban tradicionalmente en las tareas descortezando, dolando y puliendo los álamos mientras que la sección femenina se encargaba de preparar "meriendas" y componer y cantar coplas amenizando el trabajo.

Vista del encaje inferior.
Vista del encaje inferior.
Encajando las dos partes.
Encajando las dos partes.

La primera labor realizada con el álamo más grueso que será el primer tramo del mayo que servirá de base es la eliminación de la corteza y posteriormente se le proporciona forma de prisma rectangular, quedando así de sección cuadrada, similar en grosor tanto en el extremo que se enterrará como en el extremo opuesto. A toda su longitud se le proporciona una sección circular quitándole las aristas, cuidando de que el diámetro del extremo distal del primer tramo sea sólo ligeramente superior al extremo proximal del segundo tramo del mayo, para facilitar así el empalme de los dos álamos. La segunda pieza apenas se labra, se le mantiene la sección circular con las únicas guías del grosor tanto del primer tramo como del tramo final, es decir, de la copa del mayo.

Encaje del último tramo con las argollas y el cabijo.
Encaje del último tramo con las argollas y el cabijo
La Rueda.
La Rueda.

Para las tareas de labrado de los distintos tramos del mayo se utilizan como soportes piezas de madera denominadas "cárceles" en los que el mayo encajaba perfectamente, además de esta sujeción se utilizan pequeñas prensas metálicas denominadas "sargentos" que impiden el desplazamiento y el giro de la pieza del mayo sobre las "cárceles". En el pulido de los tramos se utilizan cepillos, garlopas y en la fases finales vidrios y papel de lija.

El empalme entre el primer y el segundo tramo del mayo es tipo machihembrado, donde el tramo inferior está labrado para ser el macho (en su parte superior), mientras que el extremo inferior del segundo tramo está cortado en su parte central para que encaje en él el extremo superior del tramo inferior. La longitud de este empalme es de aproximadamente un metro y requiere de gran exactitud para no debilitar la estructura final del mayo. Este empalme queda reforzado por tres argollas metálicas que ajusten con la presión suficiente, a la vez de que no sobresalgan demasiado de la superficie para evitar daños a los esguiladores. El empalme de la copa suele ser sesgada.

El hoyo ya preparado.
El hoyo ya preparado.
Momento del pinado.
Momento del pinado.

En la base del mayo se coloca la "rueda" que es un entramado de tablones que afianzará toda la estructura una vez enterrado el tramo basal del mayo.

En el tercio superior del segundo tramo del mayo se encuentran los "cabijos", en realidad, es un único palo cilíndrico que atraviesa diametralmente el mayo. Su función es doble, inicialmente sirven como punto de anclaje de las sogas durante el proceso de pinado y posteriormente, una vez pinado el mayo, sirven como punto de sujeción y descanso para los esguiladores que consigan llegar hasta ellos.

El mayo está estabilizado en su parte inferior por cuatro llatas de roble que se unen aproximadamente a dos metros y medio de altura y forman un ángulo de 45 grados con el suelo. Estos postes se denominan "charranchas".

Pinado del mayo.

Otro momento del pinado.
Otro momento del pinado.
Las charranchas.
Las charranchas.

Se hace un agujero en el suelo de forma prismática, de dos metros de lado y un metro y medio de profundidad, uno de los lados no es perpendicular al suelo sino que se le inclina para formar una rampa que facilitará el descenso de la "rueda" basal del mayo. Como primera herramienta se utilizan las "tijeras": dos llatas de roble que se han atado con una cadena casi en un extremo de tal manera que al cruzarse tengan forma de aspa y puedan sujetar al mayo e izarle en función de lo que se aproximen los extremos más cercanos al suelo. A veces se pueden usar dos "tijeras" para ir subiendo el mayo, cuando dichas tijeras empiezan a quedar pequeñas se usan escaleras para ir ganando altura. Con el fin de evitar que el peso del mayo rompa algún banzo de la escalera se coloca un hierro o una cadena sobre la que realmente se apoyará.

El proceso final del pinado se realiza con las cuerdas que han sido atadas a los cabijos. Son dos sogas que abrazadas y cruzadas sobre el cuerpo del mayo y los cabijos de tal forma que los cuatro extremos de las sogas, dispuestos en forma de cruz, permiten controlar la inclinación del mayo. Cuando se ha conseguido la verticalidad se comienza con el rellenado del agujero con tierra y piedras. El paso final es la estabilización mediante las charranchas y la suelta de las sogas de los cabijos.

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