
Resulta curioso que desde Mansilla de las Mulas para arriba no existiera sobre el río Esla ningún puente de piedra, hasta el último tercio del siglo XIX, exceptuando los de Pedrosa y Boca de Huérgano, situados a 4 kilómetros el uno del otro.
Así, por ejemplo, el puente de Bachende y el de Lacorbán fueron proyectados por el ingeniero Juan Bautista Neira en 1.871, se comenzaron a construir en 1.883 y en 1.886 estaban terminados ambos. Más tardío aún fue el de Torteros, situado en un importante cruce de caminos que daban paso a Asturias a través del valle de Burón y de Sajambre, éste era antiguamente de madera, como todos, y subsistió con sucesivas reparaciones hasta septiembre de 1905, fecha en que fue aprobado el nuevo puente que proyectara el ingeniero Bienvenido Oliver y Román.
Los de Boca de Huérgano y pedrosa, sin embargo, sabemos que estuvieron en obras durante el reinado de Carlos III, más concretamente entre los años 1.735-1.750, bajo la dirección del maestro arquitecto Antonio Gómez del Valle, vecino de Orejo (Cantabria), costando más de 3.000.000 de maravedíes el de Boca y más de 2.500.000 el de Pedrosa. Incluso sabemos que de la cantera de Valmoratín, en Villafrea de la Reina, se extrajeron algunas de las piedras, pues aún se ven por allí restos de ellas labradas.
¿Cuál es la razón de que en un tramo tan grande y con muchos cruces de caminos los únicos puentes de piedra existentes estén a 4 kilómetros el uno del otro? La pregunta es interesante, diremos que son paso obligado a la tierra de campos del valle del Cea y de Saldaña, no solo para los habitantes de esta comarca, sino que también para gran parte de Asturias y una pequeña parte de Cantabria, sobretodo en aquellos tiempos en que las actividades económicas se ceñían a la trashumancia, las carreterías, las ferias y alguna puntual como las exportaciones de Almagre de Asturias. Pero este interesante tema excede el alcance de este artículo, lo dejaremos para cuando alguien haga un estudio de las comunicaciones en la zona.
Lo que queremos ahora es saber si las obras que se realizaron en el siglo XVIII fueron de reforma o de nueva construcción. Autores de reconocido prestigio en este tema afirman refiriendose al de Boca… "el puente debió construirse en el siglo XV, según parece desprenderse de sus características tipológicas. Sin embargo, su estado en el siglo XVIII era tan penoso que movió a los vecinos a solicitar reparaciones para evitar el aislamiento…".
Estos mismos autores, tratando ahora sobre el de Pedrosa, afirman: "La parte más antigua del puente actual —la bóveda central y las pilas— data probablemente del siglo XV, mientras que las dos bóvedas laterales denotan arreglos muy posteriores, probablemente del XVIII la más grande y del XIX la pequeña". Estos mismos autores están de acuerdo en afirmar que la pontiga que hay entre pedrosa y Salio es "una alcantarilla de sillería de origen romano". Lo cierto es que la mayor parte de la gente con la que hemos hablado remonta hasta el siglo XV la construcción de estos puentes, cuando no más atrás, pues ya en el siglo XIV a Pedrosa la decían "de la Ponte", sin embargo hemos encontrado unos documentos que ponen en duda esa teoría.
Se trata, ¡como no!, de pleitos. Los pueblos de Boca de Huérgano, Villafrea, Los Espejos, Barniedo y Portilla estaban obligados a ayudar al de Siero para el "adobo de las vargas (puerto) de Picones y desembarazo de nieves", pero cuando coincidía que las riadas se habían llevado los puentes, estos se negaban alegando que su reconstrucción también era necesaria, con lo que sobrevenía la denuncia de Siero.
Así tenemos que en 1.552 el exceso de lluvias y nieves invernales dejaron los caminos intransitables y las riadas habían arrastrado "las puentes mayores y menores". El río Bayones arrancó los puentes de Portilla, Barniedo, Los Espejos, Boca de Huèrgano, Pedrosa… según declaración de testigos en el ruidoso litigio. Los pueblos que de costumbre colaboraban con Siero en las correspondientes "facenderas" del citado puerto de Picones quisieron dar al olvido la costumbre de cooperar al trabajo ese año, alegando sus muchos trabajos para componer los puentes desaparecidos cuyas vigas yacían desperdigadas por los setos marginales del río.
En el año 1633 vuelven a las andadas y el concejo de Siero pide que se cumpla como es de obligación la ayuda a los trabajos de Picones. Los pueblos afectados alegan que tienen en la reconstrucción de las puentes en el río Bayones y otros, mucho mas trabajo que Siero, por lo tanto comienza el juicio y la declaracion de testigos: Gutiérre Alonso, de 54 años, de Valverde, dice: "…y el puerto de Picones tendrá de largo como cuatro tiros de arcabuz". Juan Prieto de Besande: "…Tendrá Picones cinco tiros de honda". Francisco Gutiérrez de Pedrosa, "…y que este pasado año de 1633 llevó el río igualmente la puente de Pedrosa, media legua mas abajo". El testigo Juan Alonso del Valle, vecino de Valverde, de edad de 80 años, dice: "Que supone poco trabajo cuidar el camino de Picones, puerto corto y piso firme… y en la rivera del río caudal Bayones, ha visto que cada pueblo tiene puentes de madera en dicho río caudal, por donde van y vienen pasajeros de Asturias, Liébana y otras partes, para Castilla, lo cual es notorio. Y el año pasado 1633, que llovió y nevó mucho, por haberlas llevado la creciente del río han tenido que levantarlas de nuevo con mucho trabajo. Siero tiene dos puentes pequeñas que atraviesan un arroyo del lugar, y no tienen mucho trabajo por eso, como los otros pueblos que están, el que menos, a legua y media de Picones y otros, a dos y tres leguas". Otro declarante dice que "La Villa tiene tres puentes en camino real".
En 1.779 vuelven los pueblos a intentarlo: El Licenciado Hernández escribe: "Reconozcan los tres puentes que tiene Portilla en camino real y río caudal de Mansilla, los dos que tiene Barniedo, uno en dicho río y el otro en arroyo de Guspiada, necesario para el transito de gentes; y el que tiene el lugar de Espejos en el dicho río caudal de Mansilla; y los dos que tiene Villafrea, uno en dicho río caudal, y otro en el arroyo de Argolande, también en camino real; distinguiendo el coste que cada uno de dichos puentes puede tener regularmente en su composición anual, SUPLICO a vuestra Alteza se sirva despachar Real Provisión para que peritos y tercero en discordia hagan los reconocimientos que en justicia se piden". Aquí no aparece Boca en el pleito por que ya no puede alegar que tiene que levantar "la puente", dado que ese y el de Pedrosa están recién construidos de piedra.
No hemos visto original ni copia de estos pleitos y lo que nos ha llegado está incompleto, pero no tenemos motivos para dudar de su veracidad, por lo que hemos de concluir que la obra de mediados del XVIII fue de nueva construcción, mientras no haya otras pruebas en contrario.
Convendría ahora hacer una descripción de la fábrica de los puentes, pero la terminología es complicada y habría que añadir un diccionario de términos arquitectónicos, baste decir que están apoyados sobre vigas de madera, ya que ese punto no aparece en las fotografías.
Terminaremos haciendo una denuncia del total estado de abandono a que se ven sometidos ambos puentes, sobre todo el de Pedrosa, olvidado completamente a su suerte debajo de las aguas del pantano, pero mucho nos tememos que quien tiene que oírla, oye lo mismo que las venerables piedras que componen estos viejos puentes.
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Bibliografía:
Catálogo de puentes anteriores a 1.936 - León
José A. Fernández Ordóñez - Tomás Abad Balboa - Pilar Chías Navarro.
Agradecimiento a Santiago del Cotillo Feijoo.