Cabecera Revista Comarcal

... Y COMIERON PERDICES

 

Texto: Alicia García Gómez.

Perdiz Roja, dibujo de Alicia.
Perdiz Roja, dibujo de Alicia.

Es un día cualquiera de primavera o verano y salgo a dar un paseo montuno; voy observando de acá para allá aves, plantas, insectos, huellas, etc., y a ratos voy abstraída en mis propios pensamientos. Llego a una zona de monte bajo y según voy avanzando, ¡de repente! justo del mato que hay junto a mis pies, se produce un gran estruendo, y yo, que voy distraída en lo mío en ese momento, pego un respingo hacia atrás ante el ruido inesperado y en cuestión de segundos veo que es producido por unos inocentes animalillos al levantar el vuelo… “Las perdices”, y sí, una se siente tras ese lapso un poco ridícula al verse sobresaltada por tan inofensivos animales (que digo yo, que ellas también se habrán llevado su buen susto para salir volando tan alborotadas) y en ese momento me prometo a mi misma que tan grotesca reacción no se va a volver a producir pero… estoy convencida de que cualquier otro día, iré de nuevo despistada en mis pensamientos y volveré a ser sorprendida por el alboroto perdicero.

Las perdices son unos animales que nos son familiares aunque sea de oídas, pues si alguno de ustedes no ha tenido ocasión de verlas al natural o degustarlas en el plato, seguramente alguna vez habrá oído o finalizado una historia con la expresión: ¡fueron felices y comieron perdices! Pues si les parece bien, ahora es un buen momento para conocerlas con más detalle.

Dibujo de Perdiz Pardilla realizado por la autora.
Dibujo de Perdiz Pardilla realizado por la autora.

La Parda y la Roja.

Por estos montes y campos de la Comarca de Riaño y Picos de Europa existen dos especies de perdices, la Perdiz Pardilla conocida también como “la Parda” y la Perdiz Roja. Para aquellos que sólo hayan tenido ocasión de fijarse en las perdices cuando levantan el vuelo dándonos la espalda puede que les parezcan iguales, pero entre ambas especies existen sus claras diferencias en aspecto, comportamiento y el entorno que eligen para vivir, aunque tienen sus puntos en común, ya que ambas forman parte del grupo de las gallináceas, al que también pertenecen el urogallo y la codorniz que igualmente podemos encontrar en estos montes.

Las gallináceas tienen cuerpos rechonchos y alas cortas y redondeadas, en comparación con las de otras aves, que les permiten un vuelo rápido para cortas distancias, y las patas son fuertes pues son muy caminadoras.

En su plumaje es característico la presencia de plumas, de cuya base sale otra más pequeña quedando así como una pluma doble.

El canto de estas aves es ruidoso y en algunas incluso estridente, pareciéndose poco a los trinos melodiosos de otras pequeñas aves. Es durante el celo cuando más se intensifica en los machos el canto, al que acompañan con movimientos de exhibición ante la presencia de las hembras; ambos tienen la función de disuadir a otros machos para que no se acerquen por allí y a su vez ganarse el “afecto” de alguna hembra..

Anidan entre vegetación espesa, directamente en el suelo, aprovechando o realizando un pequeño hoyo, al que no suelen aportar materia vegetal, y ponen en estos nidos numerosos huevos. Al nacer sus pollos enseguida son capaces de abandonar el nido y ponerse a caminar; es lo que se conoce también como “pollos nidífugos”.

En cuanto a su alimentación, los pollos ingieren durante sus tres primeras semanas de vida principalmente insectos, que les proporcionan gran cantidad de proteínas que son idóneas para un rápido y buen crecimiento; cuando se convierten en adultos su dieta es esencialmente vegetariana, basada en el consumo de brotes, hojas, semillas y raíces de algunas herbáceas, así como de frutos secos y bayas, aunque a veces también suplementan esta dieta con saltamontes, escarabajos y hormigas.

Perdices entre la nieve. Foto: Miguel Valladares.
Perdices entre la nieve. Foto: Miguel Valladares.

El éxito reproductor está muy influenciado por las condiciones meteorológicas en el momento del nacimiento de los pollos, ya que las primaveras frías y lluviosas no les benefician en nada, pues los pollos, si están mojados de continuo y pasando frío, entran en estado de hipotermia (bajada de la temperatura corporal), lo que sumado al hecho de que no son capaces de alimentarse bien debido a la inactividad de los insectos durante ese tipo de días, comprenderemos que estas lluvias representan para estos pequeños un serio desafío, pudiendo llegar a morir. Si a todo esto se añade que para sus posibles predadores se convierten en presas más fáciles dado el estado de debilidad en el que se encuentran, comprenderemos que se trata de una situación muy complicada para ellos. Por ello es característico en este grupo de aves el realizar puestas con gran número de huevos para asegurar que al menos sobreviva una parte de su descendencia, ya que a los avatares anteriores hay que añadir que el hecho de estar en el suelo les hace muy vulnerables, pues los huevos son un gran manjar para el jabalí, los mustélidos, las serpientes, etc. que sean capaces de dar con el nido, aunque una ventaja para su supervivencia es que el plumaje de los pollos así como el de los adultos, posee tonalidades que les ayudan a pasar desapercibidos entre la vegetación ante posibles predadores (aves rapaces y mamíferos carnívoros principalmente).

Si finalmente son descubiertos, los adultos intentan llamar la atención sobre ellos para que a los pollos les de tiempo a escabullirse, huyendo después ellos con rápida carrera o con sus cortos vuelos.

Pero dejando ya las características del grupo de las gallináceas y centrándonos más en las perdices, hay que decir que la perdiz pardilla y perdiz roja son especies sedentarias, no migran como hacen otras aves, por ejemplo otra de las gallináceas, la codorniz. Sus máximos desplazamientos son en altitud cuando las fuertes nevadas de invierno las empujan a buscar mejores condiciones en zonas más bajas y protegidas de estas montañas cantábricas.

A continuación vamos a conocer las características y peculiaridades de cada una de estas especies.

Perdiz Pardilla.

Su cara es anaranjada, el pecho es gris y en sus flancos presenta un barrado de color castaño oscuro; el macho presenta en la parte baja del pecho una gran mancha de color marrón con forma de herradura pero a veces las hembras pueden presentar también esta mancha de forma vestigial, la cola tiene también una tonalidad anaranjada y las patas son de color gris oscuro. Mide unos 30 cm. y pesa 350-450 gr. ...

 

Cuélebre Binario